Como podéis ver, el juego cabe en una caja de zapatos, y en ella hay:
- Varias habitaciones de cartulina para ir construyendo tu casa (terrorífica) en función de las que puedas comprar.
- Varios monstruos (también terroríficos) que hemos hecho con una plastilina que, una vez modelada, se seca al aire. Es una chulada, y la hemos usado prácticamente para todos los juegos de mesa que hemos creado.
- Dos dados y una peonza de apuestas. Esta peonza la usamos al principio para ganar el dinero que nos hará falta para jugar. Y los dados son para usarlos ya en el tablero.
- El dinero que ganas al principio (en las apuestas) y con el que podrás comprar más o menos habitaciones/monstruos para jugar.
- Por cierto, en la tapa de la caja están las reglas del juego.
Y cuando ganas el tablero del otro, pues se acaba el juego.
Es muy divertido que en este juego los tableros siempre son distintos, igual que el equipo de monstruos. El juego se podría complicar haciendo que en los tableros hubiera, además, trampas, o casillas con cartas que te obligaran a hacer algo o te dieran poderes a ese monstruo. Igualmente se podría hacer más complicado si cada monstruo tuviera unas cualidades distintas (unos fueran de agua, otros de fuego... o que unos valieran más o menos). Estas cosas las hemos hecho ya en otros juegos y para este decidimos hacerlo de esta manera.
Ojalá os haya gustado.
Juan y Miguel